Hoy domingo es el séptimo día desde que empecé el lunes pasado. De esos siete días salí a correr cinco. Anoche hubo algo de agite pero no tanto como para una resaca como la del sábado al mediodía. Había que salir igual. Tengo que mentalizarme para salir a correr todos los días.
En la misma balanza que el jueves pesaba 105, hoy andaba en apenas algo más de 103 kilos.
¿Puede ser? ¿Es normal? Debe ser la famosa deshinchada del principio. Como sea, parece estar funcionando. Genial.
Me clavé un cuarto trasero de pollo sin piel y una ensalada de lechuga criolla y tomate, sin condimentar (ni sal) y estaba riquísima. Eso es el lavado cerebral de la hipnosis.
2 comentarios:
... o lo cagado del hambre que debes estar... :)
sabes que por suerte no estoy tan amedrentado de hambre? es la hipnosisss... me dan ganas de comer cosas sanas y naturales
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